Reflexiones de Fin de Año 2011

REFLEXIONES DE FIN DE AÑO 2011
 
Se termina el año y como, desde que inauguramos esta costumbre de
mantenernos conectados a través del sitio web allá por el 2006,  escribo
unas reflexiones, que no pretenden más que hacer un resumen de lo que fue
el año, para todos.
El 2011 será recordado por siempre como el año “del volcán”.
La naturaleza se presentó ante nosotros con toda su fortaleza y nos cambió
en apenas unas horas, varias cosas: el escenario, el medio ambiente, las
expectativas laborales y en algunos casos, hasta el proyecto de vida.
En una palabra, la naturaleza nos interpeló.
Puso a prueba varias cosas. Nuestra Solidaridad, nuestro Profesionalismo,
nuestra capacidad de reacción ante la crisis, nuestro arraigo con el lugar
y nuestro proyecto de vida.
Mirado así, se trató (y se trata aun), de una interesante experiencia.
Una experiencia que, como colectivo social, estamos atravesando. Y de la
que yo espero, y estoy convencido de ello, saldremos más fuertes.
Yo escribo desde un sitio web de un Centro Médico.
Cómo enfrentamos nosotros esta crisis? Como, creemos, debe hacerse desde
nuestro lugar de Médicos. Estudiando, investigando acerca de las
erupciones volcánicas y sus posibles efectos en la salud, conteniendo a
nuestros Pacientes en la medida de nuestras posibilidades, brindándoles
información técnica y ofreciendo nuestro espacio para conversar.
Fue suficiente lo que aportamos? No lo sabemos. Pero elegimos un camino,
y por él transitamos.
Seguiremos buscando mayor conocimiento, para poder sentirnos cada día, un
poquito mejores Profesionales.
Sabemos de muchas familias que han decidido continuar su proyecto de vida
en otros lugares del País. Pero también otras están llegando a Bariloche.
Como siempre, la nuestra es una Ciudad cosmopolita, con una fuerte
corriente migratoria, que en épocas predomina la inmigración y en otras la
emigración.
Son ciclos naturales de un Pueblo, de un colectivo social, que vive, crece
y se desarrolla en un espacio. 

Y está muy bien!
Esperamos que Diciembre, como siempre sea un momento de reflexión.
Añoramos que en las fiestas, esa tradición milenaria que nos conecta con
nuestro pasado a través del recuerdo de los que nos precedieron, Padres  y
Abuelos y nos transporta al futuro cuando vemos la ilusión y felicidad que
provocan en nuestros hijos y nietos, sean el momento de despedir el viejo
año y recibir el nuevo, en familia.
Que podamos despojarnos un rato de las preocupaciones que nos provocan las
cosas cotidianas y seamos capaces de disfrutar ese momento.
Y que podamos seguir compartiendo este y muchos otros espacios, por muchos
años.
Que así sea.
 
Diego Schnaiderman

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