Control de esfínteres, algo más que dejar los pañales.

 Tu hijo necesitará alcanzar un adecuado desarrollo madurativo y neurológico para poder controlar el funcionamiento intestinal y vesical. Alrededor de los dos años de edad, los niños completan la maduración de las fibras nerviosas que darán la información necesaria de lo que está aconteciendo en la vejiga y en el intestino. Junto a ellas hay otras que estimularán el cierre o la apertura en forma voluntaria de los esfínteres (anillo fibroso que funciona como una válvula). Por estos motivos se debe esperar a que alcance esta edad para que pueda aprender a manejar este complejo mecanismo. La mayoría de los niños controlarán entre los 2 y 4 años.
Un punto a resaltar, es que si un niño sufre un retraso en la adquisición en el control esfinteriano, casi siempre existe el antecedente en la familia ya sea que el padre o la madre o ambos tuvieron el mismo inconveniente en la primer infancia.

El control de esfínteres es:

  • El resultado de un aprendizaje que tiene avances y retrocesos, no es lineal y admite, desprolijidades, demanda aciertos y errores.
  • Un paso de suma importancia en el desarrollo mental, emocional y social del niño.
  • La primera vez en que el niño toma la decisión de no dejar libre curso a la satisfacción de sus necesidades.
  • Hacerse cargo de la incomodidad de la tensión que significa controlar
  • Darse cuenta de sus necesidades, querer y ser capaz de controlar sus esfínteres hasta que encuentre el lugar conveniente e indicado.


El control de esfínteres no es:

 

  • Sólo mantener seco el pañal.
  • Una carrera contra el tiempo metereológico (aprovechar el verano)
  • El mero aprendizaje de un hábito mecánico.
  • Algo, que se logra solo por ser entrenado o educado.
  • Una actividad que se logra de una vez y para siempre
  • Conveniente elogiarlos demasiado si lo logran, ni enojarse ni reprobarlos ni humillarlos con gestos o palabras despectivas si no lo logran.
  • Poner expectativas desmedidas sobre ellos, ni compararlos con otros niños.


¿Qué necesita un niño para lograr el control de esfínteres?

  • Poseer lenguaje comunicacional (poder expresarse verbalmente y ser entendido).
  • Tener conciencia de sí, utilizando el YO y el MIO.
  • Tener noción de su esquema corporal básico (brazos, piernas, cabeza, panza, cola, etc.).
  • Reconocer las nociones de arriba, abajo, adentro afuera, delante detrás.
  • Poseer destrezas motrices que le permitan agacharse, girar, subir, bajar, saltar.
  • Tener habilidad para subirse y bajarse el pantalón, calzoncillo o bombacha solito o solita.
  • Confiar en sus capacidades.
  • Sentirse “sostenidos” y “contenidos” por redes de seguridad afectiva.

 

Acompañarlo en el desarrollo del sentimiento de eficacia y autoestima lo alienta a:

  • La exploración de sus propias capacidades
  • La apropiación de las reglas de comportamiento y costumbres de la sociedad en la que crece.
  • La apropiación del sistema de valores de su familia y de su comunidad
  • Ingresar al sistema de límites y prohibiciones.
  • Tener experiencias de primeras elecciones (ropa, juguetes)
  • Tener experiencia de algunas despedidas previas (chupete, mamadera, cuna con barrotes)


Diferentes etapas que atraviesan los chicos en su proceso de aprendizaje del control de esfínteres:

  • Perciben que han hecho pis o caca en los pañales y avisan a sus padres
  • Avisan mientras están evacuando sus esfínteres; percibe y transmite en los momentos previos o durante el acto, pero es incapaz de retener
  • Registran la necesidad fisiológica de hacer pis y caca y pueden avisar antes; o sea tienen ganas, avisan y llegan al baño sin que se les escape.
  • Pueden esperar.

En las primeras dos etapas se podrá disponer de una pelela en el baño, cuando indique que se ha hecho pis o caca se le podrá mostrar el pañal sucio y la pelela simultáneamente, expresándole con claridad que en el futuro hará allí.
En la tercera etapa los padres deben responder al pedido del niño quitándole el pañal y sentarlo en la pelela.

La mejor pelela.

 

No hay una mejor que otra, lo más importante es que el niño se sienta cómodo en ella. Dejarla en el baño, mostrarla y al mismo tiempo explicarle su equivalencia con el inodoro.
Ayudar a que se acostumbre a usarla, al principio se puede sentarlo vestido varias veces al dia como parte de un juego.
Algunos niños prefieren usar el inodoro, imitando a sus papás. Para esto hay unos adaptadores que evitan que el niño sienta que se puede caer. Al principio es muy beneficioso colocarle un banquito en donde apoyar los pies, se sentirá mas seguro.
Recordar que puede permanecer sentado un rato y levantarse sin hacer nada, está aprendiendo a conocer y controlar sus sensaciones. Controlar de noche no es fácil

Para comenzar con el entrenamiento nocturno es preferible esperar a que haya alcanzado un buen control diurno.
Mientras tanto no está mal que siga usando por la noche y la hora de la siesta, cuando tu hijo o hija amanezca seco este será el momento apropiado.
A medida que pasa el tiempo y con la ayuda del control diurno el pequeño aprenderá a retener mas tiempo el pis. Con la vejiga más grande podrá contener más cantidad permitiendo que pase más horas seco.
Cuando empiece con el control de esfínteres, deberás acondicionar su cama para el momento de quitarle los pañales. Colócale una goma o plástico para proteger el colchón. Esto ayudará a que estén mas tranquilos y no se impacienten.
Se deberá colocar mucho tiempo antes de empezar con el control de esfínteres y de retirarle los pañales de la noche, de lo contrario podrá sentir que es igual a que tuviera pañales y no se esforzara en retener.

Algunos datos para tener en cuenta:

  • Por lo general comienzan a controlar primero de día y luego de noche.
  • Por lo general se controla primero la orina y luego las heces.
  • Existe “el shock de la primera vez”, entre la primera vez que deposita su pis y/o su caca en la pelela o inodoro, y las siguientes, pueden pasar entre 1 semana ó varios meses.
  • Las nenas suelen lograr el control un tiempo antes que los varones.
  • El 90% de los niños controla esfínteres entre los 2 y 3 años sin necesidad de ser entrenados.
  • El control definitivo se da aproximadamente a los 6 años. (hasta los cuatro o cinco años podrá tener algún escape de pis nocturno y hasta los tres o cuatro, de materia fecal).
  • Ante cualquier situación especial es esperable que se den retrocesos.
  • Entre los pañales y la ropa interior existen bombachas y calzoncillos de aprendizaje que son útiles para favorecer este período de transición.

Mantén informado a tu pediatra de la evolución, el podrá brindar el apoyo necesario para acompañar este proceso; y sabrá cuando realizar estudios para descartar que no haya alguna enfermedad.

Haydeé Comar
Médica Pediatra

 

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