Cómo transportamos al Niño

DE LA LLEGADA DEL BEBÉ Y COMO LO TRANSPORTAMOS EN VEHÍCULOS HASTA EL PRIMER CUMPLEAÑOS…

Un niño que viaja en el asiento delantero cualquiera sea su edad tiene un alto riesgo de padecer graves lesiones al golpear contra el interior del auto en caso de frenada brusca.

Un bebé que viaja en brazos de su madre u otra persona en el asiento de adelante, no podrá ser sostenido ya que el niño multiplica varias veces su peso en caso de colisión. Corre el gran riesgo de golpear contra las paredes del habitáculo o salir despedido por el parabrisas. Si además la madre no está sostenida con cinturón de seguridad, deben agregarse las lesiones producidas por el golpe de ella contra el niño, considerando que el peso de la mamá o quien lo lleve, está aumentado por la fuerza resultante del choque.

Las bolsas de aire o airbag instaladas como protección para adultos han causado serias lesiones a niños que viajaban en este mismo asiento delantero.

Los niños de 0 a 9 meses deben tener asiento de seguridad colocado detrás del respaldo del asiento de adelante correspondiente al acompañante, orientado en sentido inverso al de la marcha.

Los niños de 9 meses en adelante pueden tener su asiento en la forma indicada o fijado en el asiento trasero, en el sentido de la marcha.

La mamá embarazada debe proteger a su bebe usando siempre el cinturón de seguridad en el vehículo, cuidando que la parte horizontal de la correa pase por debajo de su vientre y la diagonal pase por encima.

Recordemos que todos los pasajeros del vehículo, no importa dónde estén sentados, deben usar cinturón de seguridad.

Siempre deben ponerse las trabas / seguros a las puertas.

No se debe manejar ningún vehículo si se ha tomado aunque sea una mínima cantidad de bebidas alcohólicas, ya que aumenta sustancialmente la posibilidad de colisión.

No deben utilizarse celulares por ningún motivo, ni siquiera el “manos libres”.

Los objetos sueltos en el auto, en especial los colocados en la luneta trasera, pueden ser disparados como proyectiles al frenar bruscamente o sufrir colisión, provocando lesiones graves o la muerte de bebés o adultos. Se debe dejar libre la luneta trasera de todo tipo de objetos, incluso juguetes, mamaderas y objetos pequeños.

Hay algunas creencias erróneas que debemos desterrar:

“A mi bebé lo llevo en brazos porque va más seguro”. 
En realidad en caso de choque, aun a 10 km por hora, un adultos es expulsado de su asiente hacia adelante y la tendencia instintiva es abrir los brazos para frenar el impacto. En un solo segundo abre los brazos y se suelta al bebé.

“Solo hacen falta sillitas si se circula en ruta o a gran velocidad”. 
El 70% de las lesiones ocurren en trayectos cortos, a menos de 15 km del domicilio y alrededor de 50 km por hora. A esta velocidad, el choque es similar a una caída de un cuarto piso.

“En caso de accidentes es mejor que esté suelto y salga despedido”
Las estadísticas de lesiones demuestran que al ser despedido fuera del vehículo aumenta 6 veces las posibilidades de morir en un accidente.

“Los bebés no soportan viajar atados”
Es como todo, una cuestión de hábitos. Está demostrado que cuando los niños se acostumbran desde pequeños a viajar en sillitas, lo toleran muy bien.

“Las sillitas son caras y se usan poco tiempo”
Si bien es cierto que se debe realizar un “gasto extra”, cualquier lesión grave acarrea más gastos y la vida de los hijos es invalorable.

Seamos cuidadosos en el transporte en vehículos de nuestros bebés. La imprevisión siempre es grave.

Subcomisión de Lesiones.
Sociedad Argentina de Pediatría

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